¡Con la mente fría! Columna por: Sebastián Álvarez, diputado

¡Con la mente fría! Columna por: Sebastián Álvarez, diputado

La OMS ha abordado en la última década la conducta sedentaria como un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas. Estimo que la clave es invertir lo que más se pueda del presupuesto regional y comunal en promocionar el invierno.

La temporada de invierno es momento de angustia para muchos emprendedores y empresarios del turismo de La Araucanía, por la incertidumbre de poder vender y comercializar nuestro destino a niveles y tasas de ocupación aceptables que permitan obtener una ganancia económica y no pérdidas cómo ha sido para muchos durante décadas.

Esa lógica nace del concepto del turismo en Chile el que tradicionalmente estuvo asociado al «veraneo» y como tal se entendía la actividad asociada a los balnearios, generando la postal típica de playa y sol, configurando la llamada «temporada alta» que muchas veces permitía a los empresarios y emprendedores vivir todo el año.

Pero eso ha cambiado bruscamente el último tiempo, porque la temporada de verano ya no alcanza para cubrir los costos anuales y eso nos obliga a pensar en frío, a preguntarnos: ¿Cómo hacer atractivo el invierno? Entonces la industria sin chimeneas se abre a un nuevo concepto dejando atrás balnearios y abriéndose a los destinos turísticos que deben funcionar los 365 días del año con una atractiva oferta diferenciada por estaciones y con actividades vinculadas a cada época del año.

Ese es el gran desafío que enfrentamos en La Araucanía, aprender a trabajar la temporada invernal con una nueva imagen de venta que incorpore la lluvia, el viento, el frío y los días nublados transformándolos en un atractivo potente de este paraíso. Tenemos todos los ingredientes para lograrlo, una variedad de termas, centros de deportes invernales, una diversa oferta gastronómica y de alojamiento, matizadas con importantes festivales y celebraciones tradicionales, que pasan a ser elementos clave para atraer turistas todo el año.

Antes que nada, debemos romper la «estacionalidad», animando a los emprendedores a mostrar el invierno con su potencial, sus maravillas y colores, evitando el desánimo que los acaba lentamente. Aquí la labor del Sernatur y los municipios es vital, capacitando a los emprendedores en el desarrollo y venta de una oferta invernal confortable, basada en nuestras potencialidades.

Estimo que la clave es invertir lo más que se pueda del presupuesto regional y comunal en promocionar el invierno, dado que el verano se vende solo, dejar atrás la imagen de sol y playa de todas las piezas de promoción, e incorporar figuras de chimeneas, lluvia, nieve y de disfrute y en días nublados.

Tenemos que pensar en frío, trabajar unidos para que el invierno llegue a ser temporada alta, cuidando un desarrollo equilibrado para todo el año en la Región y no colapsar el destino en verano, porque eso, finalmente, nos está pasando la cuenta, alejando a los visitantes y arriesgando el valioso y único turismo de La Araucanía.

Sebastián Alvarez Ramírez, diputado Distrito 23

Fuente: El Austral