Francisco Undurraga “No debemos elegir rostros para presidentes de la República”

Francisco Undurraga “No debemos elegir rostros para presidentes de la República”

El presidente de Evópoli y candidato a diputado por el distrito 11, reconoce que el partido que fundó Felipe Kast no ha conectado en los barrios populares. Habla sobre el bullying y la discapacidad. Y advierte que el frente amplio más que un conglomerado ideológico, es una asociación de consumidores que busca acceder gratis a los bienes y servicios del país “¿Y quién paga la fiesta”?

A comienzos de 2005, Francisco Undurraga fue despedido de su trabajo. Tenía 40 años, tres hijos y una larga carrera en el área de marketinh, que comenzó en el Banco de Chile, siguió en Cruz Blanca, ING, Mega y La Red. Desde ese canal lo habían “levantado” para ser gerente general de una agencia de marketing promocional.

Y a los tres meses lo echaron.

Su hermana Teresa- que había creado el Emporio La Rosa en 2001, un almacén gourmet en la esquina de Merced con Monjitas- le ofreció una oficina en la tienda mientras buscaba un empleo. Al poco andar, lo invitó a sumarse al Emporio para potenciarlo. Ella tenía el talento culinario y él, el administrativo.

La dupla comenzó con un plan de desarrollo de nuevas unidades de negocios y producción de helados. Los Undurraga eran fanáticos de la heladería Sebastián en Providencia y sabían que en la zona del Parque Forestal no había tiendas artesanales que ofrecieran sabores como rosa, jengibre naranja o frambuesa menta.

Al poco andar, el Emporio La Rosa se transformó en uno de los 25 mejores lugares del mundo para tomar helados según The Daily Meal, con 23 locales comerciales, 500 trabajadores, más de 1,5 millón de atenciones al año y ventas anuales por más de 15 millones de dólares.

A fines del año pasado, la familia Bofill, controladora de Carozzi, compró el 100 por ciento de la empresa en un monto que sus ex dueños jamás han querido revelar.

¿Por qué vendieron? ¿Les dio pena?

Evidentemente a uno le da pena, pero los negocios a veces te piden más cosas de las que tú estás dispuesto a darles, crecen a un ritmo y necesitan seguir haciéndolo. Y la verdad es que cada uno estaba en otros proyectos, empezando, o con ganas de desarrollar nuevas cosas.

En el caso de Francisco, el proyecto era político. A sus 51 años decidió inscribirse en Evópoli, partido que hoy preside y que lo tiene como candidato a diputado por el distrito 11, que abarca las comunas de Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura, Peñalolén y La Reina.

El bullying y la Teletón

A las 8:30 de la mañana y con 11 grados de temperatura, Francisco Undurraga (52) tiene el pelo mojado de transpiración. Está desde las 7 en el semáforo de Av. La Dehesa con Raúl Labbé repartiendo flyers que dan a conocer su candidatura. Esa rutina comenzó hace casi dos meses , y lo tiene parado durante dos horas en las mañanas y otras dos en las tardes en diferentes esquinas de las cinco comunas donde habiten sus potenciales votantes.

Ha bajado varios kilos, cuenta, porque repartir estos papeles implica caminar entre 7 y 10 kilómetros al día, “dejando los fierros literalmente en la calle”.

Cuando “su madre aún no sabía que estaba embarazada de Francisco, chocó en auto. La trasladaron de inmediato al Hospital Salvador y ahí la sometieron a rayos X. La radiación hizo que el mayor de los tres hijos Undurraga Gazitúa naciera sin tres de sus cuatro extremidades y un dedo menos en su mano izquierda.

“Ven a un hueón que le falta un brazo y cojea, y más que pensar que estoy ern una campaña política, me ofrecen plata”, cuenta.

¿La ha aceptado?

Por esa dignidad que uno tiene. ¿Por qué un discapacitado tiene que ser un gil que está pidiendo plata? En todo caso, no ha sido mucha. Quizás me hubiese convenido recibirla como fuente de financiamiento (bromea)

Por su discapacidad, cuenta, maduró más tarde que sus compañeros, y tuvo una difícil adolescencia. EN vez de estudiar, Undurraga se dedicó a intentar ser el mejor amigo y que lo invitaran a fiestas. Pasaba raspando de curso, hasta que tuvo que repetir un año en el colegio.

“Siempre me hicieron bullying”, dice, “pero yo creo que todos éramos más brutales, los colegios y los niños éramos más despiadados. Yo también hacía bullying. Pero tampoco fue grave. Pololeé cuando había que pololear”.

Su padre fue muy certero, y a veces duro. “Un día, yo estaba chuteando la pelota- en ese entonces el equipo de Colo Colo 73 era finalista de la Copa Libertadores-, me dijo: nunca vas a ser como Caszely, dedícate mejor a otra cosa. Me encantaba el fútbol porque a uno tienden a gustarle las cosas que le salen más difíciles. Es ese superhombre que uno lleva adentro, que tiene que demostrar que se la puede. Pero la vida me ha enseñado que uno tiene que saber dar los pasos, pero también tiene que arriesgar. En la justa medida”, dice.

Al igual que sus dos hermanas y sus compañeros, aprendió a andar a caballo y a nadar. Fue scout, trabajó en la Viña Undurraga- propiedad de su familia hasta que fue vendida a José Yuraszeck- mientras era estudiante y en Fantasilandia para ganarse las lucas para veranear con sus amigos.

“Cuando nací (1965) no se hablaba de discapacidad. Éramos inválidos o minusválidos. Mi madre y padre no tenían cómo saber cómo rehabilitarme. Le pusieron toda el alma, se encontraron con el Instituto de Rehabilitación Infantil y me sacaron adelante. Cuando los jesuitas me aceptaron en el San Ignacio, no existía la inclusión. En cursos de 40, que te pasaban a llevar y te caías, jugando fútbol se me rompieron las prótesis 40 veces”, recuerda.

Dos años después de que se inaugurara la primera Teletón, Francisco fue por primera vez a la televisión a dar su testimonio. Nunca la pidieron ser niño símbolo, dice, porque en ese entonces darle plata a alguien con su apellido no hubiera sido bien visto. “Además que me habría negado, porque yo estoy al servicio de la Teletón, no la Teletón al servicio mío”.

¿Es amigo de Don Francisco?

Tendría que ser muy patudo para decir que somos amigos. Lo conozco, él me conoce. Ahora espero en la Cámara ser un diputado de la inclusión y la discapacidad.

¿Qué abarca su agenda de inclusión: las minorías sexuales, discapacitados, grupos indígenas?

La inclusión en el más amplio de los sentidos porque el país se construye entre todos, no sólo con algunos. Y en ese contexto me interesan todas las minorías: étnicas, sexuales, la discapacidad mental, ceguera, sordera, física. Tenemos que construir un siglo XXI con respeto. Este no es el país de los blancos o los negros. Malo el ejemplo, medio clasista, pero me refiero a que no es el país de algunos: no es del Frente Amplio, ni de Chile Vamos. Este país se construye todos los días con su diversidad y diferencias.

¿Es partidario de leyes de cuotas?

No, pero lamentablemente hay que utilizarlas para generar la inclusión. La ley de cuotas es el resultado de la ineptitud que hemos tenido como país para incluirnos. Pero yo voy a ser diputado sin ley de cuotas. Porque además creo que las discapacidades una parte de mi vida, pero no es todo. Yo no voy a ser el diputado discapacitado, voy a ser un diputado de la nación, que tiene una particular visión sobre temas que para mí son muy sensibles, pero no son lo único. El emprendimiento para mí es muy importante: mi vida ha sido emprender, arriesgar, atreverme a hacer cosas, a salir a la calle, a pedir pololeo, a formar una empresa, a pedir pega, a que te despidan, a reconstruirme.

Mucho Larraín y Undurraga

Llegó a Evópoli por una invitación del centro de estudios Horizontal. Nunca había participado en política. SU familia era DC, su abuelo había sido uno de los fundadores de ese partido y muy cercano al Padre Hurtado. Francisco votó por el NO y por Patricio ALwyn. De ahí en adelante por los candidatos de derecha: Lavín, Piñera y Matthei.

¿Por qué el cambio?

Siempre he creído en las libertades individuales, el poder potenciarse como personas con un estado que no te entorpezca tanto, con un sistema económico que a mí me acomoda y del cual no tengo vergüenza, que me permitió emprender, me permitió generar valor a lo que hacía. Evidentemente que hay cosas que regularizar, fiscalizar, normar.

Si tenemos un rango en la derecha hasta el centro, y un extremo está en la UDI y en el otro la DC ¿Dónde se ubica Evópoli?

Es que la DC no es extremo, y la UDI es un extremo en el cual yo no… Si yo me hubiese sentido interpretado por la UDI, habría sido militante de la UDI. Nunca lo vi como alternativa.

¿Y de Ciudadanos?

Ciudadanos tiene un proyecto liberal de centro muy interesante. Hay gente excelente ahí. Están buscando su propia vía de construcción, ojalá les resulte. Pero mi alianza hoy es con Chile Vamos. Nosotros vamos a actuar lealmente con el presidente Piñera, porque la política se construye con consecuencia.

¿Cuál es el perfil de los votantes de Evópoli? A Felipe Kast le fue bien en las primarias, sobre todo entre los jóvenes cuicos…

El perfil del votante de Evópoli se está construyendo y cada día va creciendo. En la primera elección sacamos 150 mil votos, en la segunda 220 mil votos con Felipe; esperamos sacar sobre 300 mil votos en esta elección. Cuando ya tienes 300 mil votantes, el perfil no es homogéneo. Yo creo que como todo proyecto liberal que nace de un sector, va permeando de arriba hacia abajo. A nosotros nos va mucho mejor en las urbes que en el mundo rural, nos va mejor en las comunas de clase media acomodada que en la clase baja o en los pobres.

¿Por qué su discurso no conecta con los sectores más populares?

Yo no digo que no conecta, creo que no hemos tenido oportunidad de conectarnos. Hoy tenemos candidatos a diputados en sectores populares, como la Loreto Seguel por el distrito 13 o Sebastián Keitel que va por el distrito 9, de Conchalí. Este es un partido que está naciendo, no está en etapa de madurez.

 Que nació en la elite…

Eso está claro y nadie lo desconoce. La crítica de Matamala, que aquí hay mucho Larraín y Undurraga, pero bueno, nosotros fuimos capaces de involucrarnos en la política y eso tiene un chiste. ¡Si nuestra clase social tampoco se involucra en la política! La política se la hemos dejado a terceros, no estoy hablando con sentido de clases, sino con sentido de realidad. Nosotros hemos aportado mucho por el mundo privado y poco por el público. Y una mala ley afecta a Chile, no sólo a los dueños de la empresa. Aquí no se ha querido hacer creer que los dueños de Chile son los empresarios y eso es falso. Los dueños de Chile somos todos los chilenos.

¿Les dolió que Piñera les haya dado menos cupos de los que pidieron, dejando afuera a Hernán Larraín Matte?

Hernán es muy importante para nosotros, ha trabajado mucho por la constitución de Evópoli. Lamentablemente se dio la división de los cupos porque no nos pudimos poner de acuerdo, porque los partidos más grandes, sobre todo la UDI, fue muy inflexible en querer ampliar el sector. Tampoco estábamos pidiendo un tercio de los candidatos a diputados, estábamos pidiendo cupos donde considerábamos que teníamos buenos candidatos que iban hacer crecer a Chile Vamos, que le iban a dar una base electoral a Sebastián Piñera más amplia. Pero como todo arbitraje, uno tiene que someterse a lo que gana y pierde.

Si para ustedes es tan importante la elección de Piñera, ¿por qué le dieron un cupo a Luis Larraín, que ha dicho abiertamente que no votará por él?

Luis Larraín supo desde un principio que nosotros íbamos con Piñera. Él es una persona que merece al menos competir. Como don Carlos Larraín, que cuando era presidente de RN nos dio cupo a nosotros para pelear primarias, y además para que Felipe Kast fuera candidato a diputado y resultara electo diputado por Santiago centro. Creo que la política tiene que ser más abierta. Evidentemente que me gustaría en lo personal que Luis Larraín adhiriera a todos nuestros postulados.

 Pero él, al no apoyar a su candidato, no apoya el proyecto general de la coalición…

Creo que tenemos bastante más coincidencias en el proyecto general de lo que se ha explicitado. Luis Larraín fue rostro en la campaña anterior de Sebastián Piñera, nosotros actuamos de buena fe y creo que Luis también. Y esperamos que si sale diputado se incorpore a nuestra bancada y finalmente legisle de la mejor forma posible, desde su visión obviamente.

Reinvención

En el Starbucks del Portal de la Dehesa, Undurraga pide un expreso con cuatro cargas de café, un jugo de naranja y un galletón que apenas prueba. Mientras prende un cigarro tras otro reflexiona: “El compendio del programa de Alejandro Guillier es de las cosas más curiosas que he visto en política en el último tiempo. Espero que el electorado lo castigue. Porque creo que ser Presidente de la República al menos requiere de un trabajo serio, una propuesta. Nosotros no debemos elegir rostros para presidentes de la República. Lo que tenemos que elegir son proyectos que encarnan a las personas”

¿Dice rostro porque Alejandro Guillier era de la TV?

No estoy hablando solo porque era de la tele, si perfectamente un periodista puede ser Presidente de la República. Lo que estoy diciendo es que no por ser periodista o ser conocido en la TV, tienes ganada la presidencia. Cada cuatro años tenemos la oportunidad de reflexionar el país que queremos hacia adelante. Y ese país no son las declaraciones de los candidatos, sino por el sustento de sus programas. Evidentemente que el programa nunca va ser a rajatabla, tiene que ir acomodándose a los vaivenes de la realidad nacional, pero de ahí a pretender que el programa de gobierno de Alejandro Guillier va a construirse con el FA porque él va a pasar a segunda vuelta, es una tomadura de pelo, una falta de respeto con el votante.

¿Con el surgimiento de estos nuevos grupos como el FA, cree que el país se está corriendo a la izquierda?

Creo que es importante que existan nuevos grupos y que se abra la participación política. Prefiero tenerlos a todos arriba de la mesa que debajo. Es bueno saber dónde se ubica cada uno de los actores políticos, qué piensan, qué sienten, qué sueñan. Pero honestamente, el ejercicio que está haciendo el FA con la Beatriz Sánchez es para una siguiente elección, más que para ésta.

Lo mismo se decía de la candidatura de Felipe Kast.

Pero sí es verdad, ¿cuál es el problema? Nuestro proyecto político es a 20 años plazo, no es una pasada electoral. Queremos ser una alternativa de gobierno, si no seríamos un club de amigos. Este es un partido político y los políticos buscamos el poder. Quien diga lo contrario está engañando a la ciudadanía. Ahora, nosotros estábamos preparados y tenemos un programa de gobierno del que muchas cosas fueron tomadas por Sebastián Piñera, ¿pero me vas a decir que un tren de Arica a Punta Arenas es una cosa realizable? Seamos serios. Además, el FA más que un conglomerado ideológico, para mí representa una asociación de consumidores. Ellos lo que quieren es gratuidad: acceder gratis a los bienes y servicios que les propone Chile. En la educación, salud, en las jubilaciones. ¿Y quién paga la fiesta? Si la plata tiene que salir siempre de todos los chilenos.

¿Es el quinto diputado que será electo de Chile Vamos en el distrito 11?

No soy el quinto en la votación. La lista es de siete (candidatos de Chile Vamos) y estoy bien arriba, según mis encuestas. Lo que pasa es que, además, en la distribución de los cupos, una vez que se suman todos los miembros de la lista, después se suman como si fueran subpactos los partidos políticos. Entonces la suma de los tres UDI puede dar más votación que la mía, la suma de los tres RN puede dar más votación que la mía. Uno no es monedita de oro para que el 100 % de las personas que les gusta Evópoli vayan a votar por uno.

Si no sale electo, ¿le gustaría estar en un ministerio?

No, yo no estoy buscando un ministerio. Si no salgo, evento muy difícil por la recepción de la gente y por cómo se están dando las condiciones, al igual que Evópoli, estamos a disposición de la gente.

¿Le interesa volver a la actividad empresarial en caso de que le vaya mal?

He hecho múltiples emprendimientos en mi vida, me he reinventado 25 veces, nunca pensé que iba a terminar vendiendo helados, o de presidente de un partido político, ni de candidato a diputado. Afortunadamente, la vida para mí está abierta: podría volver con un negocio nuevo, ser consejero de no sé qué, no estoy buscando cargos ni me interesa. No estoy haciendo campaña para calificar a otro cargo.

Entrevista Revista Capital