VALE FISHER: LA HEROÍNA DE LAS CAUSAS DE EVÓPOLI

VALE FISHER: LA HEROÍNA DE LAS CAUSAS DE EVÓPOLI

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Desde Desafío Levantemos Chile llegó a Evópoli para trabajar en terreno y codo a codo con las acciones del partido.

 “Fearless” de  PinkFloyd, suena a diario en la lista de canciones de Spotify de Valentina Fisher, el último refuerzo que trajo Evópoli para trabajar al unísono con las Causas del partido. Claramente le gusta el rock, pero también reconoce que el reggaetón no le molesta en la oficina (ni en las fiestas).

Valentina Fisher es la encargada de “Mujer y Causas”. Tiene 30 años y desde los 17 se integró al trabajo de los voluntariados. Todo comenzó en el colegio Carampangue de Talagante, donde conoció al sacerdote Felipe Berrios, quien fue Capellán del establecimiento, “crecí con el Techo metido en la cabeza”, recuerda.

“Yo partí como cualquier persona de mi generación siendo voluntaria del Techo”, instancia que duró menos de un año para la Vale, quien al no coincidir con la gestión, decidió buscar por otros lados.

“Una vez le propuse una idea a mi jefa dentro del campamento y su respuesta fue que yo como voluntaria no podía estar dando ideas, sino más bien solo acatar, entonces entendí que no era la forma en que yo quería colaborar”, afirma Fisher.

En el voluntariado encontró su pasión

El amor por estar “donde las papas queman”, se consagró en el 2007, cuando se incorporó al movimiento Calcuta, un voluntariado que se formó gracias a jóvenes estudiantes, “ahí me convencí que el Estado no se la puede solo”.

“La Vale”, como la llaman sus cercanos, pasa la mayoría del día riendo. Rara vez se enoja, pero ojo, tiene su carácter, cuando algo no le parece, no titubea en decirlo “no tengo pelos en la lengua para plantear mis inquietudes”.

“Nunca aprendí hacer mediaguas”

Dentro de su experiencia en el mundo del voluntariado, Fisher, reconoce que nunca fue buena para construir mediaguas “yo soy buena conversando con la gente, entendiendo de sus necesidades, me gusta la gestión, pero si me pasan un martillo no tengo nada que hacer. Me quedo ahí, se lo paso a alguien…”, cuenta riéndose.

Mientras se fuma un cigarro, Valentina dice “siempre tuve una onda de hacer política súper social y súper de apañar, claramente los campamentos han sido una gran escuela para lo que me he convertido”.

Felipe Cubillos, su mentor

Cuatro años estuvo Valentina colaborando en Calcuta, hasta que conoció en el año 2010, a quien se transformaría en uno de sus grandes referentes y la persona que la llevo a su principal espacio de desarrollo: Felipe Cubillos de Desafío Levantemos Chile.

“Felipe me mostró una visión de sociedad civil que yo nunca había visto antes”, a los segundos, Valentina recuerda el accidente del CASA 212, donde Cubillos perdió la vida “fue terrible, la verdad es que me costó entender que había muerto, fue un golpe duro”.

¿Qué destacas de tu paso por Desafío Levantemos Chile?

  • Gracias a Desafío Levantemos Chile, llegué a lugares donde me di cuenta que la gente no puede soñar, poblaciones que están tomadas por narcotraficantes, que impiden el desplazamiento y coartan la libertad. Conocí realidades muy crudas, que me llevaron a reafirmar el compromiso social que decidí tomar como mi propia bandera de lucha.

La experiencia adquirida en Desafío Levantemos Chile, fue el empuje de Fisher para llegar a Evópoli y tomar liderazgo de “Mujer y Causas”. Renunció en julio de este año y está ad portas de cumplir su primer mes en el partido.  Tiempo que ha ocupado en conocer las Causas y sus líderes.

“Estoy muy feliz y entusiasmada por la calidad humana que he visto en el partido”, afirma enfática la líder de las Causas y agrega “vengo a ser un aporte para los coordinadores, traspasarles mi experiencia, poder guiarlos, apoyarlos. Quiero darle alas a las personas, para que puedan volar por sí mismos”.

¿Cuál sería entonces tu principal reto al interior de Evópoli?

  • Tener la capacidad de descubrir los talentos de las personas que participan en las acciones del partido. Que tomen conciencia de sus virtudes y las puedan explotar, para que se transformen en un aporte real. En futuros liderazgos. Es algo que aprendí hacer, me gusta hacer y puedo hacer.

 

¿Te consideras feminista?

  • Soy feminista, porque considero que vivimos en una sociedad acostumbrada a sesgar a una persona por el simple hecho de ser.
    En un espacio de trabajo, si eres una mujer empoderada, que tiene carácter, eres complicada, pero cuando un hombre lo es, se le aplaude y avala. No pedimos privilegios, sino igualdad ante la ley, para poder formar una identidad individual, respetando el derecho del otro.

Por estos días, Fisher se ha pasado trabajando en su escritorio, situación que no le desagrada, pero que sí genera que recuerde con nostalgia el trabajo en terreno, el cual considera que es fundamental al momento de hacer política “soy mala para estar sentada todo el rato. Afuera tienes la motivación, o sea yo encuentro contra producente que una persona que esté dedicada a la política no le gusta la calle”.

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